domingo, 20 de febrero de 2011

Long Arm of the Law (1984, HK) - Especial Semana de cine de Hong Kong

Año: 1984
País: Hong Kong
Director: Johnny Mak
Duración: 100 m.
Género: Drama/Acción
Protagonistas: Jing Chen, Jian Huang,
Lung Jiang, Ben Lam, Wai Lam, James Mou.

Más información:

Sinopsis: La banda de ladrones conocida como O, proveniente de China, cruza de manera harto accidental la frontera con el objetivo de llevar a cabo un robo de joyas en la próspera Hong Kong. Como la vida en China nunca puede generar tanta riqueza, los diversos personajes de la cuadrilla poseen tal desesperación que no tienen otra opción que dedicarse a delinquir. El atraco sale mal y deben permanecer en la isla mientras planean su siguiente movimiento. Sus futuras acciones van dejando una estela de violencia detrás de ellos con la policía tratando de ponerse al día.

Crítica:
Johnny Mak es un productor hongkonés que ocasionalmente también ha ejercido labores de guionista y director. En el que fue su debut en la gran pantalla, Mak nos regala un thriller contundente que es a la vez un excelente testimonio de cine real (no todo el “cinema verité” se empezó a rodar en Europa).  Este drama de acción con ligeros toques de humor cínico sirve de excusa para plantarnos de sopetón en un país, China, que se encuentra cerca del final de la cesión de 100 años a los británicos de la isla de Hong Kong dictada por la Dinastía Qiing. El territorio hongkonés se convierte así en la tierra de las oportunidades, y nuestros protagonistas no se lo piensan dos veces a la hora de cruzar la frontera que separa la carencia de la opulencia en pos de conseguir el maná deseado, que no es otro que importantes sumas de dinero. Algunos van quedando por el camino (brutal la escena en la que los perros consiguen atrapar a uno de los ladrones que intenta saltar la verja que separa ambos territorios), y los que consiguen llegar a la tierra deseada se topan con una sociedad corrupta y maleada. Es en este aspecto que el film destaca sobremanera sobre otros similares y se convierte en pionero de un género al que directores como John Woo o Johnnie To se abonaron enseguida. Escenas como la que acontece en la pista de hielo del centro comercial o la ejecución a sangre fría de la mujer del médico hacia el final del film son espeluznantes, a la par que muy bien rodadas y coreografiadas (se nota la mano del equipo de especialistas de Sammo Hung, quienes manejan los tiroteos y demás escenas de acción violenta con verdadera maestría). También hay que aplaudir la espléndida fotografía de Johnny Koo, ya que permite que nos adentremos de manera hiperrealista en el Hong Kong más subterráneo, ese de calles angostas y estrechas donde pueden llegar a producirse inacabables persecuciones y tiroteos. La media hora final de metraje es sencillamente antológica: los ladrones quieren el dinero, la policía quiere a los ladrones y cada uno comete actos reprobables para conseguir sus propósitos, lo que derivará en una auténtica orgía de sangre donde el factor héroe o villano queda bastante difuminado.

En definitiva, esta película es una auténtica rareza;  un cuadro de género que trasciende su iconografía y se convierte en puro arte. Mak sabe conjugar con destreza acción y realidad social, y encima entretiene una barbaridad. ¿Se puede pedir más?

Lo mejor: La media hora final repleta de acción ininterrumpida.
Lo peor: Alguna escena inadmisible de violencia de género (el que la haya visto ya sabrá a lo que me refiero).

Francisco Nieto

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